martes, 15 de septiembre de 2009

Medicamentos falsificados o adulterados

Escribo este comentario como complemento del publicado en el blog: http://oncologiapersonalizada.blogspot.com.

Anteriormente en este blog de Farmaco y Medicina, se abordó el tema de los medicamentos cuya fecha de vencimiento había sido superada. En el Commonwealth británico, es delito entregar, comercializar o donar medicamentos vencidos. En la Argentina, una disposición de la ANMAT, el organismo gubernamental que tiene a su cargo el contralor de la calidad de los medicamentos y alimentos, prohíbe la distribución de medicamentos ilegítimos o falsificados.

Recordemos nuestra historia reciente: en los años noventa, hubo muertos por un propóleo (suplemento dietario, de valor terapéutico no establecido, dicho sea de paso) formulado en dietilenglicol (un tóxico poderoso) en lugar de polietilenglicol. También en los noventa hubo muertos por adulteración de vino en damajuanas, "estirado" (diluído) con metanol, con las consecuencias imaginables: ceguera, acidosis metabólica grave o letal, convulsiones.

Hace pocos años, una o más partidas de una formulación de hierro para uso intravenoso causó varias muertes, mayormente de mujeres jóvenes, varias de ellas embarazadas. La impresión personal, a partir de la lectura de los medios periodísticos disponibles en Internet, es que sólo se sancionó a personas involucradas con el segmento final de esta letal cadena de hechos: un enfermero que aplicó una de las inyecciones (¿cómo?), una jefa de farmacia hospitalaria, y un director de hospital. ANMAT comunicó que "toda la partida falsificada fue secuestrada", por lo que resultó luego sorprendente que se produjese una segunda oleada de casos. Hubo mucha especulación sobre si efectivamente se trataba de una partida falsificada o adulterada, y al menos un boletín de ANMAT arrojó dudas de tal interpretación de los casos para la "segunda ola" de eventos adversos graves. De todos modos, por el motivo que fuere, murió gente, prematuramente.

La ambición de lucro - recordemos - no logra proteger ni restaurar la vida de nadie. El modelo de mercado muestra en toda su crudeza que no hay límites éticos si la ganancia es erigida en divinidad absoluta, por encima del respeto a la vida.

En el caso de los medicamentos oncológicos, anti-HIV y antihemofílicos, también es sorprendente (y causa disgusto, por lo tardío) que la Superintendencia de Salud, dependiente del ministerio, sólo ahora decide requerir a las obras sociales alguna documentación sobre los tratamientos entregados a sus afiliados (ver: http://www.clarin.com/diario/2009/09/15/elpais/p-01999120.htm). De ser confirmada la noticia en los términos en que fue publicada, se trataría , a todas luces, de demasiado poco, demasiado tarde.

Es dable pensar que el Estado no se halla "ausente", sino que su presencia y su rol (por acción u omisión, según el caso) son críticos para mantener y sostener el status quo.

El infierno son los otros, afirmó Sartre. ¿Qué podemos hacer nosotros?. Dejo la pregunta para los lectores.

Atentamente,
Dr. Pedro Politi

6 comentarios:

  1. Hola Dr, le queria consultarle si existen medidas para de detectar (o al menos sospechar) la falsedad de los medicamentos (antes de llegar a la falla terapeutica por supuesto).

    Es algo que mis familiares/amigos me han preguntado a mi y no tengo la informacion suficiente para contestarles.

    Algo encontre... supuestamente habria que llamar al 0800 de la ANMAT y preguntar por el numero de lote. Pero me suena como "preguntarle al INDEC si los numeros que emite no estan adulterados".

    "Al menos algo de que agarrarse" seria la cosa.

    Gracias.

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  2. Hola, Diego:

    En el blog http://oncoiogiapersonalizada.blogspot.com

    publiqué que...
    "Los médicos contamos con muy pocas herramientas intelectuales y prácticas para detectar falsificación o adulteración, como no sea el uso atento de los sentidos, para notar cambios de color, aspecto, turbidez, o alteraciones en el envase de un producto".

    Es cierto que ante esas condiciones, podemos comunicarnos con ANMAT, bajo presunción de adulteración del medicamento. Ahora bien, de ahí a que ANMAT decida intervenir y controlar, hay un laaaargo camino.

    De todos modos, la mínima responsabilidad profesional exigiría comunicar (a la ANMAT) y luego es responsabilidad de ellos. A veces, si uno va por más, se encuentra "zapateando sobre el escritorio" de algún(a) funcionario/a.

    Pero a fin de cuentas, valdría la pena. Es ejercicio aeróbico, me dicen.

    Saludos,
    Pedro Politi

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  3. Las personas deben tomar sus precauciones y deben estar atentas cuando se dirijan a comprar sus medicinas, deben ser minuciosas y revisar el empaque original, fijarse de no encontrar alguna modificación o alteración de la fecha de vencimiento del producto, ya que podría ser una medicina de contrabando, segun lo dicho en findrxonline esto podria ser aprovechado por personas inescrupulosas, tomar precauciones.
    En la mayoría de los casos, cuando una medicina ingresa por contrabando, es porque esta medicina ya expiró su fecha de vencimiento en el país de origen, lo que quiere decir que la efectividad de esta medicina se ha reducido y sobretodo que ya no cumple su función al 100%.

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  4. Las personas deben tomar sus precauciones y deben estar atentas cuando se dirijan a comprar sus medicinas, deben ser minuciosas y revisar el empaque original, fijarse de no encontrar alguna modificación o alteración de la fecha de vencimiento del producto, ya que podría ser una medicina de contrabando, segun lo dicho en findrxonline esto podria ser aprovechado por personas inescrupulosas, tomar precauciones.
    En la mayoría de los casos, cuando una medicina ingresa por contrabando, es porque esta medicina ya expiró su fecha de vencimiento en el país de origen, lo que quiere decir que la efectividad de esta medicina se ha reducido y sobretodo que ya no cumple su función al 100%.

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  5. Y todo esto no es más que un ejemplo de los tantos que tenemos en la Argentina, y por qué no en América Latina (con algunas excepciones), de que el mercado rige en la salud del pueblo. Los negocios priman, y con ello la corrupción y los perjudicados son siempre los mismos, y los beneficiados cada vez son menos.
    Como decía Badiou, estamos en una sala de cine y vemos la realidad desde afuera, pero la realidad no es la película, sino la sala.
    Nosotros somos los que indicamos y recetamos esos fármacos. Somos eslabón fundamental de esta cadena y nos cuesta verlo.
    Pero no quiero ser desalentadora porque Badiou también se preguntaba ¿Es posible que alguien se atreva todavía, frente a la vida de los que están mirando, a cantar loas a un sistema que remite la organización de la vida colectiva a las pulsiones más bajas, la codicia, la rivalidad, el egoísmo?
    Y yo puedo respondele que sí, que hay un grupo de gente que se atreve, profesores, compañeros y casualmente un colectivo de gente que se cuestiona todas estas cosas y que encuentra pares que hacen las veces de combustible para seguir andando... Pedro, me puse romántica... pero ante la realidad de todos los días, no queda más que creer.

    Abrazos compañeros

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  6. Hola, Candela:

    Muy acertados (e inspirados) tus comentarios. Siendo más viejo, y habiéndome caído más veces, diría que se está viviendo "un muy buen comienzo" , de algo que habrá que ver cómo evoluciona en el tiempo. De todos modos, como mínimo, es un despertar muy bienvenido.

    También, y como resultado de errores a la vez pasados y propios, buscaría ver qué hay de valioso en diversas otras propuestas, a los fines de una construcción que sume, vincule y comprometa.

    Saludos muy cordiales, y gracias por tu primaveral aporte. Juventud, divino tesoro.

    Pedro

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