¿Cómo es el proceso de compra de una prenda de vestir? Habitualmente, uno o bien busca por sugerencia de terceros, o al pasar por la vidriera se interesa en el objeto. Difícilmente uno adquiriría una prenda sin probarla, puesto que debe ser un acompañante agradable, útil y que dé gusto usar. Citando a un docente de Fisiología, la mejor elección de bibliografía es un acto similar: uno no debería comprar un texto porque se lo indiquen, sino que -por el contrario- la elección debería ser producto de un interés y afinidad por el mismo, que habitualmente surge luego de "probarlo".
Fui alumno de cursos en los cuales la bibliografía ya estaba preestablecida, bajo los más variados pretextos:
- es el libro/manual de la Cátedra
- lo escribió gente de la Cátedra
- está todo lo que te toman
- las preguntas salen de ahí
- los otros tienen errores
- si [el argumento del alumno] no está en uno de los libros de la bibliografía oficial, no es válido
Siguiendo a Paulo Freire, ¿el objetivo de la educación no es liberar a quien la recibe?
Forzar uno, dos o diez textos para un futuro profesional se contradice con el concepto de Universidad, que por definición debería ser el lugar de diferentes perspectivas de un mismo asunto. Entiendo que muchas veces un punto puede tener más de una consideración, y por ello resultar un engorro para el aprendizaje del alumno aun no familiarizado con la materia; en esos contextos, seguramente resulten útiles los apuntes oficiales de las unidades académicas. Pero creo que deben ser elaborados con mucha prudencia y con la participación de un número relativamente importante de docentes, puesto que de lo contrario se corre el riesgo de imponer un criterio en lugar de consensuarlo.
Ojalá que esta entrada sea enriquecida con los valiosos comentarios de docentes y alumnos.
Un final agradecimiento al Dr. Pedro Politi por permitirme expresarme en su blog.
Ignacio Santarelli